Bolivia Rumbo a la Segunda Vuelta: Lucha de Intereses Capitalistas

Aug 18, 2025

 

1. ¿Izquierdas o Derechas?

Es del conocimiento de todos que, a lo largo de estas última dos décadas, la política boliviana se ha polarizado como nunca antes. El intento de perpetuación del MAS en el poder ha fragmentado la opinión pública, haciendo una clara dicotomía entre lo considerado “masista” y lo “anti-masista”. Las categorías de izquierda/derecha en Bolivia se han vaciado o reconfigurado por la lucha de intereses, por tanto, nos es poco científico hablar de “izquierdas” o “derechas” en un panorama donde los intereses individuales han primado por encima de los intereses del pueblo, sea cual sea el régimen. El MAS fue, en su gran medida, eso. Un discurso exitoso acompañado de reformas estructurales del sistema político social. Pero, en el fondo, una reproducción capitalista extractivista y elitista de la política que continuó, desde la estructura económica, el mismo modelo neoliberal de hace cuarenta años, con la fachada de lo “Nacional Popular”.

Pero es necesaria una representación a los sectores que, por muchos años, se han visto rezagados. Son estos sectores los que votaron por lo “Nacional Popular” hace veinte años, creyendo que era la solución ideal para una Bolivia intrigada después de un período salvaje de neoliberalismo. Sí, el neoliberalismo fue benefactor para unos pocos. Es en este lapso que se magnificaron oligarquías tan poderosas como la de Santa Cruz. Acrecentando, desde tal época, al “agropoder”, y otras burguesías basadas en productos alternativos y modelos extractivistas transnacionales. De la misma forma, veinte años después, en el gobierno del MAS, se oligarquizó otros sectores elitistas y afines al gobierno, como lo son el narcotráfico, los gremialistas mineros, entre otras élites sociales que reproducen el modelo capitalista extractivista que dañan a la pachamama. Es, desde este momento, que comienzan a magnificarse los chaqueos a lo largo del país. Chaqueos que no buscan precisamente la redistribución de la riqueza, ni proteger al proletariado boliviano (pues el MAS no defendió nunca los ideales de su discurso) en cambio, buscan satisfacer sus propios intereses sin importar si se daña a la madre tierra. Lo mismo pasa con los mineros auríferos, que han pasado a tal tergiversación que, de pasar de ser la cara del movimiento obrero socialista hace 50 años, ahora son la cara del modelo extractivista capitalista.

Desde esta perspectiva, podemos afirmar que el gobierno del MAS nunca ha promovido intereses realmente socialistas, sino que se enmarca en un sistema capitalista estatal que trata de regular todo, aumentando la burocracia y manteniendo vigente los intereses de la clase burguesa. Es, en este sentido, primordial reconocer que no todo bajo el nombre de “socialismo” lo es en la praxis. Por tanto, hablar sobre izquierdas/derechas y simplificando la situación coyuntural del país a esa dicotomía nos es simplista para el análisis. En definitiva, El MAS ha reproducido un modelo heredado que le ha permitido saquear nuestros recursos naturales (por ejemplo, el GAS, que fue explotado y vendido en masa a Argentina y Brasil por transnacionales con una fachada de “NACIONALIZACIÓN”) que funcionó como modelo económico a corto plazo (por la suerte del gas), pero nunca hubo una economía planificada, ni un modelo estructural completamente funcional.

2. Ocho Ofertas Electorales: Un Mismo Diagnóstico Coyuntural

Si algo es cierto, es que el MAS se ha pulverizado en las últimas elecciones (más no desapareció completamente) por pugnas internas, alas dicotomizadas entre el mismo partido, etc. Pero hay un aspecto clave que hizo que la gran mayoría castigue democráticamente a todas las alas del masismo: la crisis económica. Estas elecciones se estan construyendo sobre una crisis que aumenta la intriga de los votantes. Pero hay algo que vale la pena recalcar. Esta crisis NO ES COYUNTURAL, es una crisis ESTRUCTURAL. Las propuestas electorales presentadas por los ocho candidatos habilitados se frenan en la sombra económica. Lo económico es solo una parte de toda la crisis real, que es múltiple y multifacética. Lamentablemente, ningún candidato ha hecho ninguna propuesta para sosegar al capitalismo extractivista del MAS. Ni siquiera las caras de la supuesta “izquierda” que pretenden proteger a lo nacional popular.

Los programas electorales de los opositores reconocen lo mismo; un Estado grande, gran burocracia, exceso de bonos y de gasto público, etc. El programa de Andrónico Rodríguez, por otro lado, afirma que hay que mantener el sistema actual, solo que con algunos ajustes. Lo cierto es, que sea quien sea el que tome el poder, reproducirá la misma logística neoliberal del régimen masista. Pero ninguno reconoce los problemas estructurales. Nadie nos habla del peligro del agropoder, que, al contrario, es avalado por candidatos como Tuto Quiroga. Ningún candidato ha hecho un diagnóstico que no salga de lo coyuntural (la cuestión económica).

3. ¿Paz o Quiroga?

Para poder hablar de esta polarización, primero es necesario discurrirla en dos: La representación de lo Nacional Popular de Paz Pereira, por un lado, y La constante neoliberal de Tuto Quiroga, por otro.

3.1. La representación de lo Nacional Popular de Paz Pereira

El gran ganador de la primera vuelta electoral es Paz Pereira. Era algo que muchos analistas habían ya previsto. Es necesario, en primer lugar, reconocer de dónde emergen los votos a favor de Paz. Pues no son votos que estuvieron decididos desde el principio, sino que son votos “huérfanos”. Son estos los votos que, en anteriores encuestas, se mantenían en el refugio de lo “indeciso”. Los sectores que votaron en un principio por lo Nacional Popular en 2005, ahora quedaron sin representación. Estos mismos perdieron una figura líder, como lo fue Evo Morales, que, mediante su discurso, acoplaba bien al verdadero emprendedor boliviano (realmente, un proletario) que no es aquel emprendedor “Tech” (como nos quería vender Quiroga), sino, aquella casera del mercado, aquel vendedor de pan, en fin, todas las personas que se ganan la vida día a día. Esos mismos sectores que quedan rezagados ante el discurso neoliberal de Quiroga.

Paz fue sumamente estratégico al hacer una campaña popular. Se sabe, actualmente, que Rodrigo Paz es de Centro Izquierda, y, durante su gestión de alcalde de Tarija, fue afín al gobierno de Evo Morales. No está de más mencionar que es hijo del antiguo líder del MIR (Movimiento Izquierdista Revolucionario) Jaime Paz Zamora, otro aspecto que le otorga suma legitimidad por parte de los sectores rezagados. Es por esa misma razón que el PDC ganó en occidente, cuna de la ideología nacionalista popular. Pues, a lo largo de la historia, oriente siempre ha defendido los intereses neoliberales. Y eso nos demuestra que Paz fue elegido por ser un perfecto punto medio entre lo opositor y lo renovador. Eso no lo exenta de mantener el sistema capitalista en el cual vivimos. De hecho, su discurso, además de ser popular, sigue el diagnostico coyuntural económico que no analiza los problemas del país desde lo profundo (no toca la llaga, pues) y se estanca en la sombra de la coyuntura, al ser un outsider esto le va muy bien, pues es lo que la gente quiere escuchar.

Por tal motivo, Paz no propone un cambio estructural en las materias políticas, económicas y sociales. Si no, se frena en el mismo sistema neoliberal en el cual nos estancamos desde hace cuarenta años y fue empeorado con el capitalismo estatal del masismo.

3.2. La constante neoliberal de Tuto Quiroga

Desde el inicio de su trayectoria política, Jorge Tuto Quiroga ha demostrado ser un amante de las “ideas de la libertad” que terminan rozando el fascismo y el capitalismo más salvaje. No hay que ser un experto para darse cuenta que las soluciones que Quiroga pretende aplicar son sumamente anti clase obrera, anti medioambiente y pro extractivista. Hasta el día de hoy, mantiene su ideal, ahora camuflada de “centro-derecha” pero manteniendo un tinte neoliberal sumamente fuerte. Su discurso es sumamente peligroso para las clases rezagadas. “Un país de propietarios, no de proletarios”, palabras del mismo Quiroga que se ven reflejadas en sus propuestas de shock como recortes agresivos al gasto público, o titular la tierra individualmente, atacando directamente a las comunidades.

Evidentemente su discurso es uno de los más fuertes entre los candidatos, prevaleciendo a lo largo de estos años y consolidándose en estas últimas elecciones a través de la “Alianza Libre”. Esto le permitió ganar votos principalmente en oriente, que es históricamente la cuna de las oligarquías extractivistas. No hace falta decir que su propuesta va más allá del diagnóstico coyuntural; empeorará las estructuras de poder favoreciendo en gran medida a una clase que ya fue engrandecida en los años 90.

Por tanto, ni Tuto ni Rodrigo, aún con pequeñas diferencias, se distancian en sus intereses capitalistas que mantenemos desde hace doscientos años. No hay una propuesta alternativa al extractivismo, ni una estabilidad estructural fijada en la estabilidad social, sino que mantienen los intereses económicos por encima de todo.

4. No al Paternalismo: La Propuesta Organizada

Pero entonces, ¿Cuál es la solución?

La respuesta fue clara desde el principio, pero antes, es necesario recapitular. El neoliberalismo moldeó a Evo Morales. Evo Morales, heredó el modelo, haciéndolo pasar por Nacional Popular, saqueando nuestros recursos. El MAS satisfizo sus propios intereses y dejó una herida profunda en la sociedad boliviana. Las propuestas electorales cubren la herida, más no la sanan. Esta crisis no es coyuntural, es estructural. Finalmente, se enfrentan dos intereses capitalistas rumbo a la segunda vuelta.

Señores, nunca debemos esperar nada del Estado. En los último cuarenta años, nos han hecho creer que esos “políticos” nos representan, que las decisiones que toman son las más favorables para los bolivianos. Pero a lo largo de este tiempo, nos ha demostrado que no es así. El paternalismo nos ha vuelto dependientes del Estado y de la democracia; la gran mayoría de los bolivianos espera que el siguiente gobierno tome el poder y solucione la crisis, pero no funciona así. Sufrimos un deterioro estructural desde la aplicación del modelo extractivista neoliberal desde el proceso de la colonia, y nunca lo hemos superado.

La solución no está arriba, está abajo. Es momento de que el pueblo se organice, es momento de abandonar el paternalismo y que el pueblo sea escuchado de nuevo. Hemos puesto nuestras manos en el fuego por varios gobiernos que han ido cambiando de conductor, más no de automóvil. No tocarán más la Pachamama, no nos harán pasar más hambre mientras ellos viven vidas de lujo. La juventud cada vez está tomando más conciencia de la situación del país. Poco a poco el pueblo se está politizando.

Es hora de unir fuerzas y organizarse. No hay Paz ni Quiroga, no hay MAS ni oposición: todos responden a la misma lógica capitalista. La salida está en el pueblo organizado, no en el Estado paternalista.

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